Karst Sierra Gorda - Pico Cabras
Loja, Granada
Para la ruta de hoy hemos decidido cambiar un poco el paisaje. Vamos a abandonar los frondosos bosques de alcornoques, pinos o quejigos por una vasta extensión de roca caliza sin mucho lugar para protegernos del sol. Por suerte para nosotros la mañana se ha levantado fresca y con nubes.
Hoy vamos a saltar de provincia y vamos a dirigirnos hacia Granada, concretamente nuestro punto de partida está en la localidad de Loja, ya que nos disponemos a recorrer las Sierras Gorda y de Loja. Dos elevaciones contiguas en el suroeste de la provincia pertenecientes a las localidades de Loja, Salar, Alhama de Granada y Zafarraya, y cuyas elevaciones máximas son de 1.669 metros en el Cerro de Santa Lucía y 1.645 metros en el Pico Cabras, que será nuestra cumbre de hoy.
Sierra Gorda y Sierra de Loja se
unen formando un único macizo rocoso de 18.000ha que limita al norte con la
vega del río Genil, al sur con los llanos de Zafarraya, al este con la vega del
río Alhama y al oeste con el río Frío. Estas sierras se elevan funcionando como
esponja de un importante acuífero que vierte sus filtradas aguas en los
múltiples manantiales de la zona.
La sierra que vamos a recorrer está compuesta de roca caliza y dolomía y tiene un gran valor geológico por estar representadas en ella las principales formaciones presentes en un sistema kárstico. Para que entendamos mejor, un karst es una forma de relieve que se desarrolla sobre rocas fáciles de disolver por el agua en un lento proceso que dura miles de años.
Este proceso consiste en la disolución de la roca caliza por la acción del agua de lluvia combinada con el anhídrido carbónico de la atmósfera que forman el ácido carbónico. Este ácido ataca la roca caliza para separarla en bicarbonato cálcico, que es soluble en agua, y una arcilla rojiza, que no es soluble y se depositará en las oquedades y grietas del relieve.
La disolución de la roca caliza genera formaciones superficiales (lapiaces, dolinas, úvalas y poljes) y formaciones subterráneas (galerías, cavidades, simas).
Pero dejemos de hablar y ¡empecemos a caminar!
Tras varios kilómetros de subida con el coche por un carril en buen estado, aparcamos en el punto de inicio de ruta (ver al final), y después de colgarnos las mochilas comenzamos a caminar por el mismo carril que comienza una marcada subida entre el edificio de una explotación ganadera y una casa de aperos dónde se puede leer “Charco del Negro”. En apenas unos metros, al finalizar esa primera cuesta, estamos en un llano con un prado verde y uno de nuestros primeros puntos de referencia de hoy: el Charco del Negro. Este pequeño lago natural se forma por la acumulación de agua de lluvia, que se mantiene almacenada sin filtrarse debido al fondo arcilloso del charco. Y es que nos encontramos ante la primera de las formaciones kársticas que veremos hoy: una dolina.
La erosión del agua en la roca ha formado aquí una oquedad depositando arcilla en su fondo que impermeabiliza el agujero, por lo que el agua que cae en él se mantiene hasta que sea el calor quién la evapore.
Uno de los motivos por los que este Charco del Negro es un lugar singular de este macizo es porque en él habita una especie de salamandra denominado “gallipato”, un pequeño animal que vive exclusivamente en el sur de la Península y el norte de África. Será difícil que podamos verlo, ya que es de costumbres nocturnas y el día lo suele pasar escondido entre las rocas y la vegetación del agua. Y aunque pasamos un buen rato alrededor del charco, nosotros no tuvimos la suerte de verlo, porque probablemente los gallipatos habían visto el hocico de Murphy acercarse al agua…..
Nuestro camino va a seguir de momento sin ninguna pérdida recorriendo la pista forestal, teniendo siempre a nuestra izquierda una elevación rocosa, mientras que a nuestra derecha se abre el valle con algunas explotaciones agrícolas que aprovecharán las distintas surgencias de agua que vierte la Sierra hacia sus laderas.
Sobre la pared de roca que tenemos a nuestro lado empezamos a ver los primeros ventiladores, y es que no hay una mejor forma de aprovechar el viento que lleva acompañándonos desde que bajamos del coche que con unos aerogeneradores.Mientras continuamos observando el contraste de paisajes a nuestro alrededor, a la izquierda encontramos un cartel informativo que nos explica que el origen de esas rocas que ahora se levantan a unos 1.500m de altura se encuentra en los fondos marinos de hace millones de años. Y prueba de ello son los fósiles, entre ellos los ammonites, que podemos encontrar en las rocas este lugar. ¿Os animáis a buscarlos?
Nosotros no nos paramos mucho, la verdad, porque el peludo Murphy no tiene mucha paciencia para buscar fósiles… jajaja. Así que retomamos el camino que en pocos metros ya nos descubría una abertura en la pared rocosa. Abertura que se iba haciendo más y más grande y que instintivamente nos marcó el lugar en el que tomar una pequeña vereda a la izquierda para llegar a ella. Hemos llegado a la Cueva Horá ó Cueva Horadada, otro de los puntos de interés del día.
Cueva Horá es una gran cavidad, que a pesar de no ser muy profunda y tratarse de un solo espacio, nos sorprende por las dimensiones del lugar. Un amplio abrigo rocoso donde resguardarnos por un rato del sol que empieza a apretar y desde donde disfrutar de las maravillosas vistas de los territorios a la falda de la Sierra Gorda. Una situación ideal para que la cueva fuera habitada o al menos utilizada esporádicamente en la antigüedad. Y a pesar de que no hemos encontrado suficiente información al respecto, es probable que la cueva fuera ya ocupada en la prehistoria.
Tras un breve descanso para deleitarnos con el sitio, salimos y volvemos a la pista forestal, la que vamos a seguir siempre manteniendo de nuestro lado izquierdo la elevación rocosa. La vegetación a nuestro alrededor durante el recorrido es de arbusto bajo, sin ningún árbol que nos cobije, por eso es importante ir bien equipados con gorra y crema solar en esta ruta de hoy.
Avanzando un poco más, el camino se acerca hacía la pared de piedra, que en este punto es prácticamente vertical, y donde nos encontramos con la Vía Ferrata Cueva Horá, que con un recorrido total de 395 metros, divididos en 4 tramos diferenciados, ofrece a los aficionados a esta modalidad un magnífico lugar donde practicar esta otra forma de disfrutar la montaña.
Como en nuestro caso no somos tan aventureros, mejor continuamos caminando, que es lo que mejor se nos da; y unos metros más adelante a nuestra derecha en una zona de ladera baja vemos el charco de Fuente Alta. Se trata de una fuente de agua natural por la que mana el agua filtrada que ha recorrido el interior de Sierra Gorda a través de sus galerías y ríos subterráneos hasta conseguir salir aquí al exterior.
Cuando dejamos atrás Fuente Alta, poco antes del km. 4 de nuestra ruta, debemos desviarnos de la pista principal por una pequeña vereda que se abre a la izquierda. Esta senda se encuentra sin señalizar y en nuestro caso pasó casi inadvertida porque la vegetación que había crecido tras las últimas lluvias cubría el inicio del camino que teníamos que tomar (OJO al track de la ruta en este punto).
Cuando llegamos a la entrada de la cueva vemos que el cartel indicativo había desaparecido (sólo encontramos el palo), por lo que no podemos asegurar cuál es el nombre correcto de este sitio, ya que en algunos lugares lo hemos visto nombrado como Cueva de las Grajas y en otros como Cueva de las Cabras. Y realmente no es tanto una cueva sino más bien un abrigo, sin mucha profundidad, que resguarda del viento y protege del sol, y en el cual se filtra agua a través de la roca. Es, sin duda, un lugar idóneo para el cobijo de los pastores.
Cuando ya estamos a la altura del hito descubrimos que nos hallamos en un altiplano “sembrado” de roca, un lugar inhóspito con un aspecto de película de otro planeta….Nos encontramos, por fin, sobre el Karst de Sierra Gorda.
Esta zona del Karst de Sierra Gorda, es una gran extensión donde contemplar otra de las formaciones superficiales típicas en un sistema kárstico: el lapiaz. El lapiaz consiste en un conjunto de pequeñas acanaladuras o surcos generados sobre la superficie de la roca formando crestas. En una primera fase el agua de escorrentía que circula libre por la superficie se va introduciendo en las fracturas de la roca erosionándola superficialmente. Con los continuos periodos lluviosos la disolución de la caliza progresa agrandando los surcos y generando formas irregulares por las que resulta muy difícil caminar.
Por esto, en este lugar han colocado una pasarela de madera que atraviesa el lapiaz para que podamos recorrerlo fácilmente y disfrutar de las formas caprichosas de la roca bajo nuestros pies, con total seguridad para nosotros y para la conservación de estas formaciones geológicas.
A un extremo del camino de madera se sitúa el Mirador de las Buitreras, un balcón donde asomarse para disfrutar de las vistas de las majadas a los pies de Sierra Gorda, y de las elevaciones de la Sierra de Gibalto, el Pico Víboras o el Cerro de los Frailes.

Salimos del lapiaz para incorporarnos de nuevo a la pista forestal, donde ahora nos situamos a la altura de los aerogeneradores, y donde por primera vez contemplamos Sierra Nevada al completo. Comenzamos aquí nuestro camino de vuelta recorriendo la parte alta del Karts, la zona por la que el agua se introduce en el interior de la tierra, y atravesando el Parque Eólico, por lo que los molinos de viento serán ahora nuestros guías en el camino.
El punto geodésico se sitúa al borde de un cortado o acantilado con unas vistas inmejorables: todo el valle del río Alhama y al fondo la cumbre de la península ibérica, Sierra Nevada. El viento sopla aquí con fuerza y el suelo hace que nuestra pisada de apoyo sea muy inestable, pero consideramos imprescindible asomarse a este balcón que nos ofrece Sierra Gorda. Es el premio al esfuerzo de hoy.
Ahora ya sí, que sólo nos falta incorporarnos de nuevo a la pista forestal y continuar dirección Norte. Llegaremos a un cruce donde por intuición, o por orientación, giraremos a la izquierda para proseguir en suave descenso hacia el punto de origen.
Al dejar atrás la dolina con el pinar ya vemos a lo lejos nuestro coche. Es el inicio/fin de la ruta de hoy.
A pesar de que esta pueda parecer una ruta inhóspita por la falta de vegetación y el exceso de roca, este recorrido nos ha permitido ver dolinas, cuevas, fuentes, lapiaces… Nos ha mostrado la mayoría de las formaciones superficiales que se dan en un sistema kárstico, como si de una clase de geología se tratara.
Datos técnicos de la ruta:
Distancia de ruta: 9,65km. aprox.
Tiempo empleado: 3:37h. aprox.
Provincia: Granada
Coordenadas del inicio de ruta: 37º06'57.9''N 4º10'17.2''W pincha para ir al inicio de ruta
Track de la ruta: ruta
Wikiloc
Realizada el 17.03.2024
IMPORTANTE:
Toda la información que facilitamos, es una apreciación personal y subjetiva para el día y las condiciones particulares en las que realizamos la ruta.
Estas pueden variar mucho dependiendo de la época del año y la meteorología.
No somos montañeros ni tenemos experiencia profesional.
La información por tanto que facilitamos no debe tomarse nunca como una información plenamente fiable, aconsejando siempre sean consultados planos, y documentación especializada si se decide realizar la ruta. Teniendo presente que la realización de la ruta es bajo el criterio y responsabilidad de quien la realice.























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